25/12/08

Año... 0 No... 3 El Sofá


El sofá de tu hermana ya no me soporta desde que me quedé a dormir sin pedirles permiso a tus padres, aquella misma noche en la que el perro decidió violar mi pierna. Lástima que mis botas lo hayan pateado y dejado estéril porque si no ahora estarías embarazado. Qué triste lamento el de tus manos cuando lloras y te quejas de la barba que ya no crece en tu mentón porque si supieras cuantas mujeres te odian dejarías que los médicos amputaran tu pene y lo convirtieran en un platillo delicioso para que así pudieras trabajar como sueles hacerlo sin que te cansaras tanto. Imagina la voz que tendrías y las canciones que no compondríamos. Dos patos se suicidaron ayer por la tarde, eso no salió en el noticiero, pero me parece mucho más importante que todo lo que sí salió. Estoy harto de ver en la tele largos anuncios de dos horas, disfrazados de programas, o programas mentirosos que disfrazan de verdad. Pero debemos admitir que nos gusta ver aquellos idiotas hacer el ridículo y causar unas lágrimas a aquellos que por la noche, después de una larga jornada de doce horas anticonstitucionales, no tenemos nada mejor qué hacer. Y mientras como me hecho un taco de ojo con la culona negra esa y me río de ver la cara de un pendejo como ese ser acosado por un puñado de mujeres contratadas que dentro de dos capítulos más serán olvidadas por un 90% de los televidentes que a no más de dos años olvidarán el sentido de su existencia porque las cucarachas de sus ojos se comieron el cerebro mucho antes que los oídos que estaban en el menú de las tijerillas que con meados le sacaron a tu padre cuando era pequeño, mucho antes de que lo jodieran con varas de hierro por haberse acostado con tu tía, o sea su hermana. Pero perdonémoslos, ellos no sabían que eran hermanos, y es que durante la orgía a nadie se le ocurrió prender la luz. Pero ya ves cómo se comía los huevos tu tía y cómo le pellizcaba el clítoris tu padre, casi tan fuerte como tu hermana y yo lo hicimos antes de que el sofá nos encontrara juntos y se pusiera celoso. ¿Cuántos cigarros te habrás fumado mientras mis vecinos se masturbaban pensando en tu hermana? En fin. Mañana nos vamos a ir a las cabañas y en secreto me reiré de tus padres cuando los vea porque la degenerada de tu hermana habrá disfrutado, como siempre lo hace, maldiciendo al señor todo poderoso de los cielos invocando a los demonios mientras gima de placer al sentir un miembro deshuesado y poderoso penetrarla con terrible lujuria embistiendo las paredes vaginales hasta dolerle los intestinos. Pero no te preocupes, cuando terminemos tenderemos la cama para que tus tíos no se den cuenta y limpiaremos el excremento de los perros para que no digan que no fuimos ni siquiera buenos para hacer eso. Lástima que tu prima ya no viva más o de lo contrario te habíamos invitado para que nos acompañaras. Pero bueno. Me he dado cuenta de lo distanciados que habíamos estado últimamente desde la muerte de tu novia. Procuremos no volver a separarnos porque debo admitir que sin ti las fiestas desquiciadas en donde comíamos ratas y bebíamos licor del caño, ya no son tan aburridas como antes. Tres gusanos se escondieron en el interior de mi manzana ¿sabes? Fue muy difícil encontrarlos, fue como encontrar una aguja en una fábrica de neumáticos para Volkswagenes en Europa. Ayer le escupí en la boca a tu perro y desde ese instante nos enamoramos, ahora ya no podemos dejar de olfatearnos el culo cada tres pasos. Me fascina más así que cuando ni siquiera me prestaba atención. ¿Te has dado cuenta de las páginas y páginas que se han desperdiciado en las escuelas? Pienso que si todo ese papel fuera reciclado ya no habría que cortar árboles. Todos esos apuntes de matemáticas y español nunca los volverán a revisar los ojos que ven las manos de quienes los escriben, porque para ser sinceros a nadie le importa aprender más sino los papeluchos que acreditan nuestra capacidad para haber soportado largas horas sentados en una estúpida butaca mientras un pobre trabajador mal pagado hablaba a lo pendejo mientras sus alumnos pensaban en cómo se verían encueradas sus compañeras y fantaseaban en la jalada que se harían en el baño llegando a casa. Eso me recuerda a algo que nunca te había contado ¿Sabes cuándo se enamoró tu hermana de mí? ¿NO? Cuando le entregué la carta en donde le confesé que me la jalaba todas las tardes pensando en ella. Eso fue verdadero amor. Aunque el sofá aun no lo pueda comprender. Pero sé que tú sí lo entiendes. El domingo pasado por la noche durante la boda cuando fuimos a misa a burlarnos de los creyentes, el padre dijo que la piratería era un pecado y aunque intentamos evitar reírnos mientras decía esto, no pudimos, y lo mejor del caso es que nadie pudo. Durante largo tiempo no paramos de reírnos y hasta el padre lo hizo. Entonces la casa de dios sí se convirtió en un lugar sagrado bendecido por la honestidad porque en ese instante todos encueraron su alma y comenzaron a confesar sus pecados. Los monaguillos admitieron que se robaban las moneditas de las limosnas, los sacristanes admitieron que de vez en cuando se robaban los billetes, las mojigatas admitieron que se les antojaba cogerse al padre cada que lo veían alzar los brazos al cielo porque se imaginaban que entre aquellas manos alzadas cabía su enorme pene que estaba siendo medido, los viejitos admitieron que les gustaban oler el aroma a mierda de los otros viejitos y que solo así se les paraba sin tener que gastar ni un centavo, los señores admitieron que se les antojaba penetrar por el ombligo a la que vende los tamales en la entrada, y el padre admitió que le encantaba jalársela en el confesionario mientras escuchaba los pecados de sus borregos. Y a partir de ese día dicen que el templo ha estado como a gatas siendo penetrado por verdaderas personas. El otro día soñé que tu hermana eyaculaba en mi rostro y me atragantaba con tanto líquido. Desperté y lo primero que hice fue golpearla en las nalgas con la palma y cuando despertó nos dimos cuenta de que ella había soñado lo mismo. El sofá se enojó cuando ella se vació en verdad y es por ello, lo confieso, que decidimos casarnos. Mañana vendrán los de la mueblería a cambiárnoslo por uno nuevo, uno que no sea tan quejumbroso ni tan rígido, uno que sea reclinable con cubierta de piel para que tu hermana eyacule con soltura y que demás posea vibradores para la zona lumbar. Por eso te escribo esta carta, para decirte que durante nuestra ausencia nos hagas el favor de regresarlo porque vamos a estar muy ocupados en la cabaña. Sin más por el momento, esperando que nos felicites por haber soportado tus lloriqueos, se despide tu mejor amigo.
PD: Yo sé que tú sabes que yo sé que tú sabes que uno de nuestros votos matrimoniales fue no volver a usar tus sofás de terapias psicoticopatoescatoterapeupediatrológicas para fornicar, ni mucho menos volver a utilizar tus plumas como dildos, o las hojas de tu escritorio para limpiarme el semen.

7/11/08

Ñañaña #1


How many pieces of my soul have I left behind the tree on were we used to sit? Is there any shard of my tears in those hands or is there any shard of our dreams?
Broken hands and useless eyes of yours… Learn a little.
Hear me sing, hear me cry, hear me shyly. See me smile on the verge of our existence. Learn of life.

20/6/08

Año 0... No... 2 Sobre las fotografías.


Aquí estamos de nuevo perdiendo nuestro tiempo escribiendo frente a un monitor un artículo que probablemente nadie va a leer porque a nadie le importa un comino lo que suceda en mi cabeza... y en caso de que les interese, no os preocupéis, no pasa mucho... de hecho nos encontramos en un estado letárgico en el que las ideas fluyen como las oraciones en el Ulises...
OK...
Trataremos de darle orden a las ideas y hablemos de algo un poco interesante, o mejor dicho, algo que en este instante pasa por mi cabeza... Las fotografías...
¿A quién se le ocurrió atrapar un instante en el celuloide? No tengo ni la menor idea... pero si de algo estoy seguro eso es de que me fastidian las fotografías. Tal vez porque me recuerdan lo poco fotogénico que soy, o tal vez porque cuando el tiempo pasa y miro aquellas fotos del pasado recuerdo mi yo de aquel entonces. No estoy seguro, pero últimamente he descubierto que no son las fotografías en sí las que me fastidian sino más bien las personas que tienden a fotografiarse a cada instante...
Ver a todas esas chiquillas que posan frente a sus celulares y se visten superfashion para subir las imagenes a sus metroflogs me revuelve el estómago (a menos que la modelo esté muy bien), y es que cuando veo esas fotografías me doy cuenta de que la mayoría de las personas tratan de atrapar una esencia de sí mismos que no es... Siempre tratan de atrapar el mejor instante de sus apariencias pero en la realidad son otros seres. Y aunque por un instante captan la mejor apariencia de sí mismos, al mirar la fotografía se elogian y suelen decir "que bien salí en esta foto" lo cual demuestra que en aquella foto no son ellos porque de lo contrario dirían "esta foto me demuestra tal y como soy"... Tal vez por ello detesto las fotos, porque cuando me las toman y las veo, en ellas veo a alguien que no soy yo, a alguien que me mira desde muy lejos, cuyo rostro no reconozco, pero sólo cuando veo la mirada de aquel sujeto descubro que soy yo, y es entonces cuando aparto la foto para decir: "No me gusta como salí" lo que quiere decir que en verdad el que me mira desde el otro lado del celuloide soy yo que me intimido a mí mismo atrapado en un instante... Será que no me gusta verme tan distante, será que no me gusta verme tan cercano, el caso es que ni los espejos me atraen... No porque le tema a verme a mí mismo pues las introspecciones no me molesta, sino que cuando la gente pasa más tiempo viéndose al espejo, pasa menos tiempo viéndose a sí mismo en la oscuridad...
Por desgracia la mayoría de las personas que conozco, de aquellas que pasan largo tiempo mirándose a sí mismos en fotografías o espejos, son las que menos se conocen a sí mismos, porque sólo reconocen la imagen exterior de sí, y no la que realmente importa... Muchas de esas personas cuando sienten miedo no saben a qué le temen, o cuando sienten odio, tampoco saben por qué... Por ello me miro al espejo sólo cuando lo creo necesario y el resto de las horas lo dedico a contemplar la sombra que se esconden en mi mente...
En fin... Odio las fotografías en donde la gente se retrata a sí mismos, pero adoro cuando alguien atrapa un instante. No un instante como esos en los que alguien dice: "A ver, ahora una foto donde salgamos todos" o esos donde dicen: "Nos podrías tomar una foto?". Sino más bien aquellas fotos que capturan el instante en movimiento en donde se atrapa el vuelo de un ave, o la sonrisa de una chica dejando de lado su cuerpo, o aquellas fotos que a mi amiga Lore le tomaron en Vallarta cuando estaba sentada en la playa mirando al mar sin que se diera cuenta que desde atrás Caro la fotografíaba a escondidas... A veces las mejores fotos son aquellas que la gente borra porque todo salió borroso y no se ve nada, porque esas fotos lograron atrapar un instante que no reconocemos el cual podría ser recordado... Como sea, lo más probable es que esas fotos barridas no valgan la pena porque no todos los instantes son para eternizarse porque su belleza radica en la fugacidad de su existencia... ñañañañaña

19/6/08

Año 0... Numero 1... Sin Sentido


Mientras yo me encuentro relajado, probablemente perdiendo mi tiempo, tú, quien estás leyendo esto, no tienes ni la menor idea de qué chingados estás a punto de leer. Y es que a pesar de que lo escrito aquí no tiene nada que ver contigo, el morbo y la curiosidad de tu personita te mantiene leyendo estas líneas, porque esa es la naturaleza de las personas.
Los humanos son morbosos por naturaleza, curiosos por elección. Pero tú, quien probablemente deseas perder el tiempo de la manera más tranquila, recostado frente a tu monitor, con una mano en el mouse y la otra toqueteando alguna parte de tu cuerpo, seguirás leyendo esto. Y no te culpo por ello. Yo mismo lo he hecho. Me siento frente al monitor y pierdo el tiempo con toda tranquilidad, pero la verdad es que no dejo de cuestionarme si soy uno de los pocos o unos de los muchos que lo hacen... y es que perder el tiempo es tan delicioso, porque sólo así nos liberamos de las cuerdas y dejamos que el tiempo pase y las manecillas de los relojes giren monótonamente sin alterar nuestra existencia... Hablando de relojes, siempre me ha parecido molesto que nuestras vidas, supuestamente mucho más importantes que las de las máquinas, se vean alteradas por esos diminutos aparatitos de engranajes que marcan los segundos, minutos, horas y fechas, mientras que nuestra vida no los altera en lo más mínimo, por ello disfruto adelantando mis relojes o atrasándolos para tomar mi control sobre de ellos así como ellos toman el control de la vida de muchos... por ello mis dedos giran las manijas y me convierto en una especie de justiciero, pero qué pena que no todos hagan lo mismo... En fin...

Por el momento no hay mucho que decir pues esté número de publicación no es nada especial ya que sólo es el primero, pero conforme me vaya acostumbrando a este universo de los blogeros comenzaré a publicar más hasta que llegue el día en que me convierta en uno de esos gordos que se ganan la vida publicando artículos en su blog... jejeje... Pero mientras tanto tendré que acostumbrarme a perder el tiempo frente a un monitor y no frente a un reloj...