
Después de una larga carrera de cerca de diez días de puras desvelada y trabajos forzados sin descanso continuo mas que para comer, defecar y dormir escasos turnos, finalmente terminamos, mi hermana y yo, de dibujar el comic que hicimos especialmente para participar en la convocatoria de comics de Con-Comics. La verdad fue un trabajo cansado la presión fue tal que llegó un punto en que de plano llegué a odiar nuestro trabajo porque ya estaba harto. Pero ahora que hemos terminado y puedo ver aquellos días hacia atrás y he tomado perspectiva, me parece que valió la pena ganemos o no uno de los lugares porque después de largos proyectos e ilusiones no logradas me pude dar cuenta de que cuando pensaba en trabajar en equipo con alguien para elaborar una historia, no me había dado cuenta de que mi hermana podía ser esa persona con la que podría trabajar en equipo sin que mis historias o ideas se vieran muy alteradas.
No entiendo por qué no me había dado cuenta de ello antes si desde que éramos mocosos mi hermana y yo jugábamos muy felices sin pelearnos y cuando hacíamos historietas, cada quien por su lado, nos elogiábamos mutuamente, pero por algún extraño motivo finalmente caí en la idea de que con ella si puedo trabajar en equipo a pesar de lo especial que soy con mis creaciones. Y sobre todo, creo que ella también se dio cuenta de esto.
Por otro lado, debo admitir que fue estresante trabajar con ella porque en ocasiones yo sentía que no estaba tan metida en el proyecto, pero cuando la vi trabajar con tanta dedicación durante los días de verdadero trabajo, mi opinión cambió y ahora me alteré porque no me dejaba descansar tanto como a mí me hubiera gustado. Ja ja ja ja
En fin, sólo resta decir que hemos decidido continuar dibujando para participar en todas las convocatorias que descubramos en las que se tenga que hacer comics. Tal vez por el dinero, tal vez por el placer de dibujar, o simplemente porque nos la pasamos chido dibujando y contando una historia que al menos alguien, uno de los jueces, tal vez dos, leerá.